miércoles, 16 de noviembre de 2016

Preocupaciones en el armario.

En el diplomado Leer para la vida nos hicieron un clásico ejercicio de escritura: nos dieron tres cartas de lotería, y nos pidieron que escribieramos, en 10 minutos, un cuento corto con ellas. Me tocaron la Bota, la Luna y la Muerte, esto fue lo que creé:

Después de conversar toda la noche con sus amigos en el armario, Bota por fin se durmió. Batalló mucho pues Sandalia presumía que ya era verano, y ella sería la más usada en esa temporada. -A mí qué me importa!- dijo Bota, ya mareada por los olores del clóset. -Tú solo duras una temporada y yo, soy usada por años.
A pesar de esto, Bota durmió incómoda, y pidió entre sueños que su vida se alargara. La Luna, diosa de los zapatos pasados de moda recibió la petición de Bota, quien quería durar dos temporadas más, pero la deidad le contestó que ella no podía hacer nada, pues Muerte es quien se encargaba de la terminación de contratos en el armario.
Bota siguió soñando. Buscaba a la Muerte, y cuando la encontró lo que le pidió fue que detuviera el catálogo de invierno de IMPULS, para que su dueña no la reemplazara con un modelo nuevo. Muerte consideró su plegaria, y aunque lo dudó, al final no se lo concedió, pues alteraría las temporadas, los cambios climáticos y las elecciones en E.U.A. Bota lo aceptó, pero lloró y lloró hasta que se despertó en el armario.
No estaba segura qué había sido real, y qué no. Sacudió a Sandalia y preguntó -En qué estación del año estamos?!. Sandalia somnolienta, contestó- Es invierno! Cuál es tu problema?
Bota sonrió. Qué pasó o cómo fue, nunca lo sabría, pero sobrevivió al invierno y eso, era todo lo que buscaba.

FIN

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